Una estufa de pellets es segura si se instala profesionalmente, se mantiene con rigor y se acompaña de medios de protección (detección/primeros auxilios) dimensionados por una empresa PCI. Cumplir UNE-EN 14785, respetar la salida de humos y documentar limpiezas e inspecciones reduce drásticamente la probabilidad de incendio.

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Toggle¿Qué es una estufa de pellets y por qué se ha popularizado?
Las estufas de pellets son equipos de biomasa que queman pequeños cilindros de madera prensada para generar calor de forma eficiente y cómoda. Bien instaladas y mantenidas, ofrecen buen rendimiento y bajo coste energético. Pero no están exentas de riesgo si se descuida la instalación, la ventilación o la limpieza (acumulación de hollín/cenizas). Guías de consumo recomiendan limpieza regular del quemador, cenicero y conducto de humos, con revisión anual a fondo por personal cualificado.
Factores de riesgo que pueden acabar en incendio
Las estufas de pellets son una excelente opción para calentar el hogar de forma eficiente y sostenible. Sin embargo, un uso o mantenimiento inadecuado puede derivar en problemas de funcionamiento y, en el peor de los casos, en situaciones de riesgo. Algunos de los errores más comunes y las medidas preventivas para asegurar un funcionamiento óptimo y seguro son:
- Mantenimiento Insuficiente: Un Riesgo Latente
La falta de mantenimiento en estufas de pellets es uno de los fallos más frecuentes y peligrosos. La acumulación de cenizas, hollín y residuos en el crisol, los conductos y el intercambiador de calor no solo reduce la eficiencia de la estufa, sino que también eleva peligrosamente la temperatura interna del equipo. Esta subida de temperatura puede provocar la ignición de los depósitos acumulados, generando un riesgo de incendio. Son Medidas Preventivas:
- Limpieza Diaria/Semanal: Vaciar el cenicero, limpiar el crisol y aspirar los residuos de la cámara de combustión.
- Limpieza Profunda Anual: Contratar a un técnico cualificado para una limpieza exhaustiva de los conductos, el intercambiador y la salida de humos.
- Revisión de Componentes: Asegurarse de que las juntas de la puerta y otros sellos estén en buen estado para evitar fugas de humo y optimizar la combustión.
- Instalación y Ventilación Incorrectas: El Origen de Muchos Problemas
Una instalación deficiente es una de las principales causas de mal funcionamiento y accidentes. Las rejillas de ventilación obstruidas, el incumplimiento de las distancias mínimas de seguridad a materiales inflamables o una salida de humos mal resuelta incrementan drásticamente el riesgo. Los fabricantes de estufas de pellets son muy claros al respecto: la instalación debe ser realizada por un técnico cualificado y la ventilación del espacio debe ser adecuada. Una ventilación insuficiente puede llevar a una combustión incompleta y a la acumulación de monóxido de carbono. Son Medidas Preventivas:
- Profesional Cualificado: Siempre contratar a un instalador certificado que siga las normativas locales y las especificaciones del fabricante.
- Verificación de Distancias: Asegurarse de que se respeten las distancias de seguridad a paredes, muebles y otros objetos, especialmente si son combustibles.
- Ventilación Adecuada: Garantizar una entrada de aire fresco suficiente en la habitación donde se encuentra la estufa para una combustión correcta y evitar la depresión.
- Inspección de Rejillas: Mantener las rejillas de ventilación libres de obstrucciones y revisarlas periódicamente.
- Pellets de Baja Calidad: Ahorro que Sale Caro
Utilizar pellets de baja calidad es un «ahorro» que, a la larga, genera más problemas que beneficios. Este tipo de pellets suelen producir más ceniza, residuos y alquitrán, lo que acelera la acumulación de suciedad en la estufa, obstruye los conductos y afecta negativamente el encendido. Además, pueden generar más humo y una combustión menos eficiente, aumentando el consumo. Los fabricantes insisten en la importancia de usar pellets certificados (por ejemplo, con el sello ENplus A1). Es aconsejable tomar algunas medidas de prevención:
- Certificación de Pellets: Comprar únicamente pellets que cuenten con certificaciones de calidad reconocidas, que garanticen un bajo contenido de humedad, cenizas y poder calorífico.
- Almacenamiento Correcto: Almacenar los pellets en un lugar seco y protegido de la humedad para mantener su calidad.
- Evitar Pellets con Aditivos: No utilizar pellets que contengan aditivos químicos o restos de otros materiales.
- Uso Eléctrico Inadecuado o Apagados Bruscos: Daños Internos al Equipo
Las estufas de pellets son equipos electrónicos que requieren una secuencia de encendido y apagado controlada. Cortar la alimentación eléctrica de forma abrupta durante el ciclo de funcionamiento, por ejemplo, desconectando el enchufe o mediante un corte de luz, puede impedir que la estufa complete su ciclo de barrido de humos y ventilación. Esta interrupción puede provocar un sobrecalentamiento del equipo, así como daños en componentes electrónicos vitales como la resistencia de encendido, el ventilador de extracción de humos o la placa base. Puede ayudar a evitar sustos realizar las siguientes acciones:
- Apagado Correcto: Siempre apagar la estufa utilizando el botón de apagado de su panel de control o mando a distancia, permitiendo que complete su ciclo de enfriamiento.
- Estabilizador de Tensión: En zonas con fluctuaciones de tensión, considerar el uso de un estabilizador para proteger los componentes electrónicos de la estufa.
- No Desconectar Bruscamente: Evitar desconectar la estufa de la corriente mientras esté en funcionamiento o en fase de apagado.
- Errores de Chimenea: Incumplimiento de Normativas y Riesgo Extremo
La configuración de la chimenea es crítica para la seguridad y el rendimiento de la estufa. Conectar varios aparatos a un mismo conducto de humos, utilizar codos en exceso o no disponer de registros de limpieza adecuados está terminantemente prohibido por los manuales de instalación y las normativas de seguridad. Estas prácticas pueden provocar la acumulación de hollín, obstrucciones, retorno de humos tóxicos al interior del hogar y un riesgo elevado de incendio.Para reducir estos problemas aconsejamos:
- Conductos Independientes: Cada aparato de combustión debe tener su propio conducto de humos independiente.
- Diseño Óptimo: La chimenea debe tener un diseño lo más vertical posible, con el menor número de codos y desviaciones para facilitar la evacuación de humos y el tiro natural.
- Registros de Limpieza: Instalar registros de limpieza accesibles en puntos estratégicos para facilitar el mantenimiento y la inspección del conducto.
- Altura y Diámetro Correctos: Asegurarse de que el diámetro y la altura de la chimenea sean los adecuados para el modelo de estufa, según las especificaciones del fabricante.
La clave para disfrutar de una estufa de pellets de forma segura y eficiente reside en una instalación profesional, mantenimiento regular, uso de combustibles de calidad y una atención cuidadosa a las indicaciones del fabricante. Ignorar cualquiera de estos puntos no solo compromete el rendimiento del equipo, sino que también puede poner en riesgo la seguridad de su hogar y sus ocupantes.
Normativa y estándares que debes conocer
- La norma UNE-EN 14785 establece los requisitos de seguridad y rendimiento para aparatos domésticos de pellets, crucial para proteger a los usuarios y asegurar un funcionamiento eficiente. Aborda la prevención de incendios, estabilidad, protección contra quemaduras, emisiones peligrosas y seguridad eléctrica. En cuanto al rendimiento, evalúa la eficiencia energética, potencia calorífica y emisiones de gases. Esta normativa es vital para fabricantes y consumidores, promoviendo la estandarización y confianza en esta tecnología de calefacción sostenible.
- La salida de humos es obligatoria en instalaciones con gases de combustión, cumpliendo normativas como RITE y CTE para evitar riesgos. Su objetivo es evacuar gases de forma segura y eficiente con un tiro adecuado (natural o forzado). Los materiales deben ser resistentes a altas temperaturas, incombustibles y anticorrosivos. Profesionales cualificados deben realizar el diseño e instalación, ajustándose a normativas nacionales y locales. El incumplimiento conlleva sanciones y pone en riesgo vidas por acumulación de gases tóxicos e incendios.
Mantenimiento y limpieza: la regla de oro
Es importante seguir estos consejos para que la estufa de pellets caliente a pleno rendimiento y evite darnos sustos que puedan provocar incluso un conato de incendio:
- Diario/por uso: vaciar cenicero y limpiar crisol cuando sea necesario.
- Semanal: revisar cámaras de combustión y pasos de aire si el uso es intensivo.
- Temporada: limpieza completa de la estufa y deshollinado del conducto por profesional.
- Siempre: emplear pellets certificados y comprobar que la ventilación no está bloqueada.
Añadiremos como medida preventiva, dado que la estufa de pellets es un equipo de combustión, complementar con sencillos sistemas de detección de incendios detectores de monóxido de carbono (CO).
Recomendamos instalar detectores de humo donde esté la estufa de pellets, pasillos, dormitorios (no muy cerca de la cocina, para evitar falsos positivos) y si la vivienda es de varias alturas en todas las plantas de la misma. Colocarlos en el techo para evitar falsas alarmas.
Qué hacer ante humo anómalo o conato de incendio
Si detectas que la habitación donde está la estufa de pellets se llena de humo o incluso peor, que sucede un conato de incendio, debes seguir estas instrucciones:
- No abras la puerta si hay llamas en la cámara; corta el aporte de pellets siguiendo el procedimiento de apagado del fabricante y deja que el ventilador evacúe.
- Si hay fuego en el conducto, no uses agua; utiliza manta ignífuga o extintor conforme a instrucciones y llama al 112.
- Tras el incidente, no rearmes ni vuelvas a usar la estufa hasta revisión técnica.




