Cuando se produce un incendio, actuar con rapidez es importante, pero hacerlo correctamente lo es aún más. Uno de los errores más habituales consiste en utilizar un extintor inadecuado para el tipo de fuego, lo que puede provocar que el incendio aumente de intensidad o incluso poner en peligro a quien intenta apagarlo.
Por este motivo, los incendios se clasifican según el material que arde. Esta clasificación permite saber qué agente extintor resulta más eficaz y seguro en cada situación.
En esta guía explicamos las diferencias entre los fuegos de clase A, B y C, veremos ejemplos habituales, qué los provoca y qué tipo de extintor debe utilizarse en cada caso.
Tabla de Contenidos
Toggle¿Qué significa la clasificación de los fuegos?
La clasificación de los incendios responde al tipo de combustible que alimenta el fuego. No es lo mismo apagar un incendio provocado por madera que uno originado por gasolina o una fuga de gas. Cada combustible reacciona de forma diferente y requiere un agente extintor específico.
En España, la clasificación viene definida por la norma UNE-EN 2, que establece las diferentes clases de fuego y facilita la elección del sistema de extinción más adecuado.
La siguiente tabla recoge una comparativa de las clases de fuegos A, B C, indicando los principales riesgos y el extintor más adecuado para sofocar el incendio.
| Clase de fuego | ¿Qué arde? | Ejemplos | Riesgos | Extintor recomendado | Qué no hacer nunca |
| Clase A | Materiales sólidos que generan brasas | Papel, cartón, madera, textiles, plásticos | Propagación lenta pero continua | Polvo ABC, agua pulverizada, espuma | No utilizar un extintor inadecuado que no penetre en las brasas |
| Clase B | Líquidos inflamables | Gasolina, gasóleo, alcohol, pinturas, disolventes, aceites | Rápida propagación por la superficie del líquido | Polvo ABC, espuma AFFF, CO₂ en determinados casos | Nunca utilizar agua a chorro sobre líquidos inflamables |
| Clase C | Gases inflamables | butano, propano, metano, gas natural | Riesgo de explosión | Polvo ABC. Lo prioritario es cortar el suministro de gas | No apagar la llama si la fuga continúa sin controlar |
Fuego Clase A: incendios de materiales sólidos
Los incendios de clase A son los más habituales tanto en viviendas como en oficinas, colegios o comercios. Se producen cuando arden materiales sólidos de origen orgánico que, además de llamas, generan brasas.
Entre los materiales más habituales que provocan esta clase de fuego podemos destacar como los más habituales el papel y cartón, madera (mobiliario), plásticos sólidos, así como material textil (ropa, cortinas…)
Las causas más frecuentes que originan fuego de clase A destacamos:
- Cortocircuitos eléctricos.
- Sobrecarga de enchufes y cables pelados.
- Velas mal apagadas.
- Chimeneas que se dejan encendidas o con brasas.
- Colillas de cigarrillos mal apagadas.
- Equipos eléctricos sobrecalentados.
¿Qué extintor utilizar para fuegos clase A?
Para sofocar de manera eficaz y segura los incendios provocados por materiales sólidos que generan brasas, los sistemas de extinción más recomendables son:
- Extintores de polvo ABC: Se trata de la opción más versátil y el modelo más instalado en viviendas, comunidades de propietarios, oficinas, comercios y naves industriales. Su gran ventaja es que, además de apagar fuegos de clase A, es plenamente eficaz contra fuegos de clase B y C, existiendo incluso modelos certificados para instalaciones eléctricas con tensión.
- Extintores de agua pulverizada: Están diseñados específicamente para actuar sobre combustibles sólidos, ofreciendo una excelente capacidad de enfriamiento que permite penetrar con éxito en las brasas del incendio.
- Extintores de espuma en determinadas instalaciones: Son altamente eficaces para sofocar el fuego en materiales sólidos y también resultan de gran utilidad en incendios que involucran líquidos inflamables (clase B), utilizando compuestos específicos como la espuma AFFF.

Fuegos de Clase B: líquidos inflamables
Los fuegos de clase B afectan a líquidos capaces de arder fácilmente.
En este tipo de incendios el combustible suele extenderse rápidamente sobre el suelo, aumentando considerablemente la superficie afectada. Los combustibles más habituales que pueden provocar esta clase de fuego son los combustibles (gasolina y gasoil), alcohol, disolventes, acetona, pinturas y barnices.
Por su naturaleza, son habituales en:
- Talleres mecánicos.
- Gasolineras.
- Industrias químicas.
- Almacenes.
- Laboratorios.
¿Qué extintor utilizar para fuegos clase B?
Los agentes y sistemas de extinción más eficaces para fuegos clase B son:
- Extintores de polvo ABC: es la opción más versátil y el modelo más instalado en comunidades de propietarios, oficinas, comercios y naves industriales. Su principal ventaja es la versatilidad, ya que, además de apagar fuegos de clase A y C, es plenamente eficaz contra fuegos de clase B.
- Extintores de espuma: son de gran utilidad en incendios que involucran líquidos inflamables (clase B), utilizando compuestos específicos como la espuma AFFF.
- Extintores de CO₂: aunque son adecuados en situaciones que afectan a cuadros eléctricos, maquinaria o equipos conectados a la corriente, ya que emplean agentes extintores que no conducen la electricidad, pueden sofocar también fuegos clase B. Un error frecuente y peligroso con este tipo de incendios consiste en utilizar agua directamente sobre gasolina o disolventes, ya que puede favorecer la expansión del incendio.
Fuegos de Clase C: incendios de gases inflamables
Los fuegos de clase C corresponden a incendios alimentados por gases inflamables, como el butano, propano, gas natural, hidrógeno o metano.
En estos casos, la prioridad no siempre consiste en extinguir la llama. Lo más importante en este tipo de fuegos pasa por cortar el suministro de gas, ya que si la fuga continúa puede producirse una acumulación peligrosa y un riesgo de explosión.
¿Qué extintor utilizar para fuegos clase C?
Generalmente se utilizan extintores de polvo ABC. Y como indicamos, siempre que sea posible, la actuación debe ir acompañada del cierre de la válvula de suministro.
¿Cómo apagar los incendios eléctricos?
Es habitual pensar que existe un «fuego de clase E» o que los incendios eléctricos pertenecen a la clase C. Sin embargo, en España no existe la clase E y la clase C corresponde exclusivamente a los gases inflamables.
Cuando un incendio afecta a un cuadro eléctrico, maquinaria o equipos conectados a la corriente, el factor determinante no es el combustible, sino la presencia de tensión eléctrica.
En estas situaciones deben emplearse agentes extintores que no conduzcan la electricidad, como:
- Extintores de CO₂.
- Algunos extintores de polvo ABC certificados para instalaciones eléctricas.
Antes de extinguir el incendio, siempre que sea posible, debe desconectarse la corriente eléctrica.
¿Qué extintor es el más recomendable para la mayoría de situaciones?
Si hubiera que elegir un único extintor para proteger una vivienda o un pequeño negocio, normalmente la opción más versátil es el extintor de polvo ABC.
Su principal ventaja es la versatilidad, ya que pueden actuar en 3 clases diferentes de incendios. Lo que los convierte en el modelo más instalado en viviendas, comunidades de vecinos.
No obstante, cada actividad presenta riesgos específicos, por lo que conviene realizar una evaluación previa para determinar qué equipos de protección contra incendios son los más adecuados.

¿Existen más clases de fuego además de la A, B y C?
Sí. Aunque las solicitudes más habituales de extintores suelen centrarse en las clases ABC y CO2, la clasificación completa incluye otras categorías:
Clase D
Adecuados para incendios provocados por metales combustibles, como Magnesio, Sodio,
Titanio o Litio metálico.
Clase F
Específicos para extinguir Incendios producidos por aceites y grasas de cocina. Son habituales en:
- Restaurantes.
- Cocinas industriales.
- Hoteles.
- Colectividades.
Se extinguen mediante extintores específicos para fuegos de clase F.
Cómo prevenir los incendios según su origen
Además de disponer del extintor adecuado, la prevención sigue siendo la medida más eficaz.
Algunas recomendaciones son:
- Revisar periódicamente la instalación eléctrica.
- Mantener correctamente los extintores.
- Almacenar combustibles de forma segura.
- Revisar las instalaciones de gas.
- Instalar sistemas de detección de incendios cuando sea necesario.
- Mantener libres y señalizadas las vías de evacuación.
- Formar al personal en el uso de los equipos de extinción.
Conocer las diferencias entre las clases de fuego permite actuar de forma más segura y seleccionar el extintor adecuado para cada situación. Aunque el extintor de polvo ABC es el más versátil y el más habitual en viviendas y empresas, no siempre será la mejor solución para todos los riesgos.
En Talleres Calaforra ayudamos a empresas, comunidades de propietarios y todo tipo de instalaciones a elegir, instalar y mantener los sistemas de protección contra incendios más adecuados, garantizando el cumplimiento de la normativa y la máxima seguridad.
Preguntas Frecuentes sobre Tipos de Fuego y Extintores
¿Qué son los fuegos de Clase A, B y C y en qué se diferencian?
Para combatir un incendio de forma segura, primero hay que identificar qué material está ardiendo. La clasificación es la siguiente:
- Fuegos de Clase A: Ocasionados por materiales sólidos como madera, papel, cartón o plástico.
- Fuegos de Clase B: Se producen en líquidos inflamables como gasolina, aceites, pinturas o disolventes.
- Fuegos de Clase C: Involucran gases inflamables como el butano o el propano.
¿Qué tipo de extintor debo utilizar para cada clase de fuego?
Utilizar el extintor equivocado puede agravar el incendio. Según la clase de fuego, debe utilizar:
- Para Clase A: Extintores de agua o extintores de polvo ABC.
- Para Clase B: Extintores de CO2, espuma o polvo ABC.
- Para Clase C: El extintor de polvo ABC es el más indicado y polivalente.
Nota: Contar con el extintor adecuado y realizarle un mantenimiento profesional periódico es vital para garantizar la seguridad.




