La ubicación de los extintores en una oficina no puede decidirse al azar. En una emergencia, unos segundos pueden marcar la diferencia entre controlar un conato de incendio o permitir que el fuego se propague rápidamente.
Por eso, la normativa de protección contra incendios establece criterios concretos sobre dónde deben instalarse los extintores, a qué altura deben colocarse y qué distancia máxima debe existir hasta ellos.
Desde Talleres Calaforra, especialistas en protección contra incendios, explicamos cuáles son las recomendaciones técnicas y normativas más importantes para garantizar una oficina segura y correctamente equipada.
Tabla de Contenidos
Toggle¿Dónde deben ubicarse los extintores en una oficina?
La eficacia de un extintor en una emergencia depende, en gran medida, de su correcta ubicación. Un extintor que no se puede encontrar o alcanzar a tiempo es tan inútil como uno vacío. Por eso, las normativas de seguridad establecen criterios claros para su instalación.
Los extintores deben situarse siempre en lugares que cumplan estas cuatro condiciones esenciales:
Los extintores deben situarse siempre en lugares que cumplan estas cuatro condiciones esenciales:
- Deben ser fácilmente detectables a distancia. Evitar colocarlos detrás de objetos grandes, puertas o en rincones poco iluminados. La señalización vertical es clave para este punto.
- La persona que lo necesite debe poder cogerlo sin dificultad, sin tener que mover otros elementos o forzar su acceso.
- El espacio inmediatamente frente al extintor debe estar permanentemente despejado. Muebles, cajas o maquinaria nunca deben bloquear el acceso.
- Colocarlos cerca de los pasillos y salidas principales asegura que la persona que lucha contra el fuego tenga una ruta de escape clara si la situación se vuelve inmanejable.
El objetivo primordial de estas directrices es que cualquier persona pueda localizarlos y utilizarlos rápidamente sin exponerse al fuego ni perder tiempo vital buscándolos.
Las ubicaciones más habituales y estratégicas incluyen:
- Pasillos principales con alto flujo de personas.
- Cerca de las salidas de emergencia o puertas principales.
- Accesos a zonas de riesgo como almacenes, archivos o áreas de producción.
- Entradas de salas técnicas o eléctricas, donde el riesgo de incendio por cortocircuito es mayor.
- Próximos a cocinas office o zonas de descanso, donde se manipulan aparatos eléctricos o fuentes de calor.
Un error frecuente y peligroso es instalar el extintor en zonas ocultas, detrás de puertas o cubierto por mobiliario (como armarios decorativos o plantas), reduciendo drásticamente su visibilidad en una situación de emergencia. Recuerda: en un incendio, cada segundo cuenta.
Distancia máxima hasta un extintor
La normativa establece que la distancia máxima de recorrido hasta un extintor no debe superar normalmente los 15 metros.
Esto significa que cualquier trabajador debe poder acceder rápidamente a un equipo de extinción sin atravesar zonas peligrosas ni recorrer largas distancias.
En oficinas grandes o distribuidas en varias plantas, esto obliga a instalar varios extintores estratégicamente repartidos.
En un incendio, el fuego puede duplicar su tamaño en pocos minutos. Cuanto más cerca esté el extintor antes podrá actuarse, reduciendo el riesgo de propagación del incendio y aumentando las posibilidades de controlar el conato.

¿A qué altura deben colocarse los extintores?
Uno de los aspectos más importantes para la eficacia de visibilidad del extintor es la altura a la que se coloca.
Los extintores deben instalarse sobre un soporte fijo y resistente, generalmente anclado a una pared o columna. Es crucial que no se apoyen directamente en el suelo, sino que estén suspendidos para protegerlos de golpes o caídas accidentales.
La altura ideal para instalar la parte superior del extintor suele estar entre 0,80 y 1,20 metros del suelo. Este rango se establece para mejorar la accesibilidad, permitiendo que la mayoría de las personas, incluidas aquellas con movilidad reducida, puedan descolgar el equipo con rapidez.
Es importante destacar que la parte superior nunca debe superar 1,20 metros.
El objetivo principal de esta normativa es asegurar que cualquier persona pueda descolgar el equipo rápidamente, incluso en situaciones de estrés o pánico, garantizando la máxima rapidez de respuesta ante una emergencia.
Señalización obligatoria: extintores visibles incluso sin luz
La localización de un extintor debe ser inmediatamente identificable. Para garantizar esto, incluso en las peores condiciones, todo extintor debe estar señalizado mediante una señal fotoluminiscente homologada.
Las señales fotoluminiscentes están fabricadas con materiales que absorben la luz (natural o artificial) y la emiten en la oscuridad durante un periodo de tiempo. Esto permite que el equipo de extinción permanezca visible y localizable incluso si:
- Hay humo denso. La luz intensa emitida por la señal puede penetrar parcialmente el humo.
- Se produce un fallo eléctrico. Al ser auto-iluminadas (por la luz absorbida previamente), no dependen de la red eléctrica.
- La visibilidad es reducida. Situaciones como niebla, polvo o condiciones de poca luz ambiental no impiden su localización.
Para que la señal cumpla su función de forma óptima, su colocación debe seguir unas pautas específicas:
- La señal debe instalarse encima del extintor.
- Debe colocarse a una altura suficiente para ser visible por encima de posibles obstáculos (como personas, maquinaria o mobiliario), pero sin estar tan alta que se dificulte su lectura. La altura recomendada suele ser a 1,80-2,00 metros del suelo.
- No puede haber obstáculos visuales que impidan ver la señal desde cualquier punto de la zona protegida.
- La señal debe cumplir con la normativa UNE (por ejemplo, UNE 23033-1:2019 o normativas autonómicas aplicables) y llevar los marcados de homologación correspondientes.
La importancia de la correcta señalización no es menor: una correcta señalización puede ahorrar segundos críticos durante una evacuación o una intervención inicial. En un incendio, la rapidez en localizar y utilizar el equipo de extinción es a menudo la diferencia entre un susto y una tragedia.
¿Qué tipo de extintor se utiliza normalmente en oficinas?
Debido a la naturaleza de los materiales y equipos presentes en oficinas, se suelen utilizar dos tipos principales de extintores:
1. Extintores de Polvo ABC: Son los extintores más comunes y versátiles en un entorno de oficina.
- Compuestos de polvo químico seco (generalmente a base de fosfato monoamónico).
- Son eficaces contra las clases de fuego más probables en una oficina:
- Clase A (Sólidos): Materiales combustibles comunes como papel, cartón, madera y textiles (muebles).
- Clase B (Líquidos): Líquidos inflamables como gasolina, aceites o disolventes (aunque menos comunes en oficinas, pueden estar presentes en áreas de mantenimiento o limpieza).
- Clase C (Gases): (Aunque menos relevantes en la mayoría de las oficinas).
- Equipos Eléctricos: Aunque no tienen una clase propia (los fuegos eléctricos se extinguen cortando la corriente y tratando la clase de combustible restante), el polvo ABC es apto para usarse sobre fuegos en equipos eléctricos bajo tensión, ya que el agente extintor no es conductor.
- Son muy versátiles y eficaces contra múltiples tipos de fuego.
- El polvo que liberan es corrosivo y deja un residuo difícil de limpiar, lo que puede dañar permanentemente equipos electrónicos sensibles (ordenadores, servidores, impresoras). Por ello, no son la opción preferente en zonas de alta concentración de equipos informáticos.
2. Extintores de Dióxido de Carbono: Diseñados específicamente para proteger áreas con equipos electrónicos y cuadros eléctricos.
- Compuestos por dióxido de carbono (un gas inerte).
- Actúan principalmente por sofocación, desplazando el oxígeno del aire alrededor del fuego, y por enfriamiento rápido de la fuente de calor.
- Son altamente recomendables para:
- Fuegos Eléctricos: Son la opción ideal para incendios en cuadros eléctricos, racks de servidores, centros de datos o estaciones de trabajo.
- Líquidos inflamables.
- Su principal ventaja es que no dejan residuos. Una vez ventilada la zona, el gas se disipa completamente, evitando daños colaterales en equipos electrónicos sensibles que serían irreparables con un extintor de polvo.
- Son menos eficaces en fuegos de Clase A (sólidos), ya que el efecto de sofocación puede ser temporal. Además, el gas es peligroso para las personas en espacios pequeños o mal ventilados, por lo que su uso requiere precaución y el desalojo inmediato de la zona.
La mera presencia de equipos no determina la elección; esta debe ser el resultado de un análisis técnico exhaustivo. La distribución de los extintores en una oficina debe basarse rigurosamente en una evaluación técnica del riesgo conforme a la normativa vigente. Esta evaluación considera:
- Tipo de Combustibles: Identificación de materiales sólidos, líquidos y fuentes de energía eléctrica.
- Carga de Fuego: Cantidad de material combustible presente en el área.
- Distribución de Áreas: Zonas generales (muebles, papelería) frente a zonas críticas (servidores, archivos, cuadros eléctricos).
Generalmente, las oficinas combinan ambos tipos: extintores de polvo ABC para la protección general de áreas con mobiliario y documentación, y extintores de Dióxido de Carbono posicionados estratégicamente cerca de cuadros eléctricos, salas de servidores o grandes grupos de equipos informáticos para minimizar el daño material en caso de emergencia.
La importancia del mantenimiento y las revisiones periódicas
No basta con instalar extintores. También deben mantenerse correctamente.
Las revisiones periódicas permiten comprobar:
- Presión adecuada.
- Estado del agente extintor.
- Correcto funcionamiento.
- Señalización visible.
- Accesibilidad.
El mantenimiento debe realizarse por empresas autorizadas conforme al Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI).
La correcta ubicación de los extintores en una oficina es una medida básica de seguridad que puede evitar daños personales y materiales graves.
Un sistema bien distribuido, visible y mantenido permite actuar rápidamente ante un conato y facilita una evacuación más segura.
La protección contra incendios no consiste únicamente en cumplir la normativa: consiste en garantizar que los medios de emergencia funcionen cuando realmente se necesitan.
Preguntas Frecuentes sobre Extintores en Oficinas
¿A qué altura y distancia se deben instalar los extintores en una oficina?
Para garantizar que cualquier persona pueda alcanzarlos fácilmente en caso de emergencia, la instalación debe cumplir reglas estrictas:
- Altura: El asa del extintor debe colocarse a una altura de entre 80 cm y 120 cm del suelo, manteniendo siempre un mínimo de 10 cm de separación con el pavimento.
- Distancia: Debe existir al menos un extintor por planta. La distancia máxima a recorrer desde cualquier punto hasta el extintor no debe superar los 15 metros.
- Señalización: Su ubicación debe indicarse con placas fotoluminiscentes.
¿Qué tipo de extintor es el más recomendado para oficinas con equipos electrónicos?
En un entorno de oficina, lo ideal es combinar dos tipos de agentes extintores. Por un lado, los extintores de polvo ABC, que son los más versátiles para fuegos de materiales sólidos. Por otro lado, es indispensable contar con extintores de CO2 cerca de los equipos electrónicos y servidores, ya que apagan el fuego mediante asfixia y enfriamiento sin dejar residuos que estropeen la maquinaria informática.




